Ir al contenido

Nombramiento de Lady Vespera

De Wiki de Tormenta de Acero y Sangre


Nombramiento de Lady Vespera
Archivo:Nombramientovespera.jpg
📜 Tipo: Nombramiento / Juicio por combate / Ejecución
📅 Fecha: 300 d.C.
📍 Lugar: Lluvias Negras
👥 Involucrados: Casa Draven
Casa Caron
⚖️ Consecuencias: Nombramiento de Lady Vespera Draven como Guardiana de la Tormenta y Ejecución de Lord Bryen Caron

La Casa Draven abrió las puertas de su fortaleza para la celebración de Lluvias Negras, una ocasión grandiosa en honor al nombramiento de Lady Vespera Draven como Guardiana de las Tormentas. Nobles de toda la región acudieron al evento, desde la Cara Caron y la Casa Velstorm hasta otras familias de renombres Poniente. Entre cacerías en los densos bosques colindantes, banquetes interminables y elegantes danzas, la celebración prometía ser una de las más memorables en años.

Sin embargo, más allá del vino y la música, las alianzas se tejían en las sombras y los fantasmas del pasado acechaban a los presentes. Cuando la noche avanzó, la mayor sorpresa de la velada fue anunciada: tras tiempo de neutralidad en los conflictos de Poniente, Lord Thorne Draven declaró su lealtad a Joffrey Baratheon como el legítimo rey. La declaración no pasó desapercibida, pues con ello la Casa Draven dejaba claro su papel en la política del reino.

Pero lo que comenzó como una celebración terminó con sangre. En medio de la algarabía, Ser Harven Draven acusó públicamente a Lord Bryen Caron de haber asesinado a su propia esposa. Las palabras incendiaron la atmósfera festiva, y, a pesar de los intentos de algunos por posponer la disputa, el desafío a juicio por combate fue aceptado esa misma noche. Ser Harven Draven decidió luchar por su propia causa, mientras que Allan Lomax se alzó como campeón de Lord Bryen.

El duelo fue feroz, pero el destino habló a través del filo de las espadas. Ser Harven emergió victorioso, terminando con la vida de su oponente y sellando el destino de Lord Bryen Caron. A pesar de las súplicas de sus hijos y de otros nobles que abogaban por enviarlo al Muro o encerrarlo en las mazmorras de la familia de su difunta esposa, Lord Thorne Draven fue tajante en su veredicto: la sentencia era la muerte.

Así, lo que debía ser una noche de celebración terminó con un amargo desenlace. Algunos comenzaron a marcharse, mientras otros se quedaron para presenciar la ejecución al amanecer. La fortaleza de los Draven, que horas antes vibraba con risas y brindis, se sumió en el frío silencio de la tragedia.