Ser Harven Draven
| Ser Harven Draven |
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| 🏷️ Alias: - |
| 🏰 Casa actual: Casa Draven |
| 🏰 Casa de origen: Casa Draven |
| 👤 Estado: Vivo |
| 🛡️ Parte de: Ejército Draven |
| 👑 Título: Maestro de Armas, Capitán de la Guardia y Caballero |
| 🌳 Árbol familiar: Árbol familiar |
Ser Harven Draven, nacido en el año 258 d.C. en Lluvias Negras, es un noble y caballero de las Tierras de la Tormenta.
Segundo hijo de Lady Serenna Connington y de Lord Selwyn Draven. Hermano pequeño de Lord Thorne Draven y mayor de Lady Bryanna Draven
Apariencia y Carácter
Es un hombre de complexión fuerte cuya sola presencia impone disciplina, aunque siempre ha permanecido a la sombra de su hermano mayor, quienes sirven en Lluvias Negras saben que es él quien convierte a muchachos inexpertos en auténticos soldados.
Ronda el metro ochenta, con una espalda ancha, torso robusto y brazos fuertes marcados por décadas de entrenamiento diario con espada, escudo y armas de asta. No posee el físico monumental de Lord Thorne Draven, pero comparte la fortaleza característica de los Draven, músculos compactos, movimientos firmes y una resistencia poco común. Incluso pasada la cuarentena conserva la capacidad de entrenar junto a los reclutas sin mostrar signos de fatiga.
Su rostro es severo y anguloso, de facciones marcadas por la edad y el esfuerzo más que por la guerra. La nariz recta, los pómulos pronunciados y la mandíbula firme le otorgan una expresión naturalmente seria, que rara vez se suaviza salvo en presencia de su familia más cercana. Sus ojos, de un gris oscuro, son serios y exigentes, están acostumbrados a detectar el menor error en la postura de un soldado o el instante de duda antes de un ataque. El cabello, de un castaño muy oscuro que con los años ha ido cubriéndose de discretas hebras plateadas en las sienes, lo lleva largo hasta los hombros, normalmente hacia atrás para que nunca interfiera durante el combate.
Durante gran parte de su vida mantuvo el rostro completamente afeitado, una costumbre adquirida cuando era escudero y que conservó durante años como símbolo de disciplina. Sin embargo, tras la muerte de su esposa, Lady Alma Draven, abandonó aquella costumbre y dejó crecer una barba corta y espesa, cuidadosamente recortada. Desde entonces esa barba se ha convertido en parte inseparable de su imagen, dando a su semblante una gravedad que antes no tenía. Quienes le conocieron en ambas etapas afirman que, desde aquel día, Harven envejeció varios años de golpe.
Su piel es clara, curtida por el aire húmedo y frío de las Tierras de la Tormenta. Varias cicatrices finas cruzan sus antebrazos y una pequeña marca junto a la mandíbula recuerda antiguas campañas, aunque ninguna resulta especialmente llamativa.
A diferencia de muchos caballeros, no siente gusto por los adornos. Viste casi siempre con tonos oscuros, cuero ennegrecido, lana gruesa y tejidos resistentes pensados para soportar largas jornadas en el patio de armas. Incluso en actos formales mantiene una sobriedad casi militar. Su espada rara vez abandona su costado y su postura es siempre recta, como si estuviera permanentemente pasando revista a la guarnición.
Quienes no lo conocen suelen considerarlo un hombre frío e inaccesible. Sin embargo, los soldados bajo su mando saben que su severidad nace de un profundo sentido del deber. Esa combinación de disciplina, honor y sacrificio es la razón por la que en Lluvias Negras pocos reciben tanto respeto como el Maestro de Armas y Capitán Ser Harven Draven.
Matrimonio
El matrimonio de Ser Harven Draven y Lady Alma Reed nunca estuvo destinado a ser una historia de amor. Fue un acuerdo nacido de la guerra, la política y la lealtad entre dos viejos aliados.
Tras una campaña en la que varias fuerzas del Dominio combatieron junto a las Tierras de la Tormenta, Lord Mathis Rowan, gran amigo de Harven y conocedor de su inquebrantable sentido del deber, decidió entregarle a una joven norteña capturada durante el conflicto como muestra de gratitud y confianza. Aquella muchacha era Lady Alma Reed, una prisionera de guerra perteneciente a una pequeña rama de la Casa Reed, criada entre los pantanos y bosques del Norte.
Harven aceptó el “regalo” más por respeto hacia Lord Rowan que por deseo propio. En aquel momento veía a Alma únicamente como una salvaje del Norte, orgullosa, desconfiada y demasiado distinta de todo cuanto conocía. Ella, por su parte, contemplaba a Harven como al hombre que representaba su cautiverio y la derrota de los suyos. Sus primeras conversaciones estaban llenas de silencios, miradas desafiantes y una evidente falta de confianza mutua.
Mientras Lord Thorne Draven y gran parte de la familia permanecían de viaje en Mar Rugiente, Harven decidió formalizar la unión. La ceremonia fue sencilla, casi discreta, celebrada sin festejos ni ostentación. Muchos pensaron que aquel matrimonio no sería más que una obligación política destinada al fracaso.
Fruto de esa unión nació su primer hijo, Selwyn Draven, en el primer mes del año 301 d.C. El niño heredó la imponente complexión y los rasgos físicos de su padre, convirtiéndose desde pequeño en el orgullo de Harven.
A finales de ese mismo año, durante el duodécimo mes de 301 d.C., Alma dio a luz a su segunda hija, Lady Lyessa Draven, quien heredó el característico cabello rojizo de su madre. El parto, sin embargo, se complicó gravemente y Alma falleció pocas horas después de traer al mundo a la niña.
La noticia sacudió a toda la Casa Draven pues se encontraban en Torneo de Vadoceniza y llegaron apenas un par de dias después del suceso.