Viento Del Alba
| Viento Del Alba |
|---|
| 🧭 Capitán: Amyra Arena |
| ⚓ Puerto principal: Costa Salada |
| 🏴☠️ Flota: Flota Gargalen |
| 🚢 Tipo: Galera |
El Viento Del Alba es una galera dorniense de líneas elegantes y velas color crema con ribetes dorados, construida en los astilleros de Costa Salada hace más de una década. Es un barco rápido, maniobrable y hermoso, más pensado para la diplomacia y el comercio, o eso dicen.
Aunque a simple vista parece un navío comercial, su diseño oculta potencia de fuego y agilidad. Las velas pueden recogerse en segundos, las maniobras de viraje son rápidas, y el timón, de manufactura lysena, permite giros precisos incluso en mar agitado.
En combate, el barco puede alcanzar una velocidad superior a la mayoría de naves de guerra dorniense, lo que le permite atacar y desaparecer antes de ser rodeado.
Su figura de proa representa a una mujer de ojos cerrados y cabello ondulante la “Dama del Alba”, símbolo personal de la Capitana. En el mascarón hay una inscripción grabada, se dice que fue un regalo de un noble que la joven engatuso.
Donde muere la noche, yo despierto.
Durante el día, el barco brilla con los reflejos del sol sobre sus maderas claras; de noche, parece casi dorado bajo la luna. Sus velas, cuando se hinchan con el viento, recuerdan alas desplegándose: la imagen más reconocible del puerto de Costa Salada.
El Viento del Alba ha surcado casi todos los mares del sur, desde los mercados de Lys hasta los estrechos canales de las Islas del Verano. Pese a su tamaño medio, es temido por su rapidez y su tripulación, leal a su capitana hasta la última gota de vino o sangre.
Descripción del Navio
Cubierta Principal
Amplia, despejada y perfectamente ordenada.
El suelo está bruñido con aceite salado, y los marineros lo mantienen limpio como espejo. Los cabos están enrollados con precisión y cada elemento tiene su lugar. En el centro, un timón de bronce decorado con pequeñas incrustaciones de coral.
Cuando hay calma, la tripulación come o bebe aquí, bajo un toldo. Cuando hay tormenta, se convierte en un caos de sogas, agua y órdenes gritadas.
Armamento
El Viento del Alba no es un barco inocente. Lo han hecho armar durante años, disfrazando su verdadero poder bajo apariencia de navío mercante.
- 2 balistas pesadas ocultas bajo cubiertas corredizas en proa y popa. Disparan proyectiles con puntas de hierro o incendiarios.
- 4 escorpiones laterales (dos por banda) montados en raíles que permiten girarlos hacia cubierta o borda según la necesidad.
- Cámaras de aceite y fuego ocultas bajo el nivel de carga, capaces de arrojar breves llamaradas al agua o sobre un enemigo cercano.
- Armas de tripulación: cada marinero lleva su propia espada o daga, pero se mantiene también una zona de acceso desde cubierta donde hay mas armamento para la tripulación y sin ser del barco no es sencillo acceder a la zona.
R- efuerzo de casco: placas internas de hierro martillado bajo la línea de flotación, apenas perceptibles pero resistentes a las saetas incendiarias.
Camarote de la Capitana

Huele a sal, vino especiado y aceite de cuero.
Una mezcla de elegancia y caos controlado situada en la popa del navío, pensada tanto para el descanso como para el mando y la reflexión.
El espacio está dominado por maderas oscuras y envejecidas, con un techo curvado completamente cerrado que refuerza la sensación de solidez del barco. Al fondo, presidiendo la estancia, se alza una gran cama con la cabecera justo bajo una vidriera arqueada desde la que se ve el mar abierto.
A la izquierda, toda la pared está ocupada por una librería de suelo a techo, cerrada con puertas de cristal, repleta de libros encuadernados, cuadernos de bitácora y volúmenes de navegación, ademas de conchas, plumas y botellas llenas de arena de distintos puertos, una tradición de la capitana. Nada mas entrar se ve un escritorio de madera maciza. El escritorio suele tener mapas abiertos, instrumentos de escritura y señales claras de uso constante. La derecha del camarote están los armarios y por diferentes zonas se puede ver algún un baúl, mapas enrollados, botellas, cuerdas y utensilios náuticos.
Bajo el suelo hay una trampilla que lleva a una pequeña cámara privada, usada para esconder cargamento sensible... o visitantes no deseados.
Camarote Primer Oficial
Austero y ordenado. Hay una cama, un arcón con armas y un libro viejo que siempre mantiene cerrado. La pared tiene colgado un estandarte descolorido de los Martell.
Cocina, comedor y enfermería
Sirve como comedor, sala de juego y lugar de descanso.
Decorada con lámparas de vidrio dorniense que lanzan reflejos dorados, y dos mesas con grabados de olas.
Cuando hay tormentas la su tripulación se reúnen aquí, beben, cantan y apuestan.
El olor de guisos y hierbas curativas se mezcla con el de ron y alquitrán.
El cocinero, "Tres Dedos", usa un hornillo reforzado con cadenas para que no vuelque en plena tormenta.
El Medico de abordo mantiene en un armario frascos con aceites, vendajes, y algunos remedios de procedencia poco legal.
Camarotes menores
Compactos y llenos de vida: hamacas colgando, redes con frutas, cofres personales y alguna botella escondida.
Las paredes están marcadas por iniciales, dibujos y fechas: el diario grabado de veinte años de travesías.
Camara de carga
Aquí se almacenan mercancías y armas. Parte del suelo puede abrirse para ocultar compartimentos secretos donde guardar objetos "de dudoso origen": cofres, vino robado, oro sin marcar.
Los marineros llaman a esa zona "el vientre del alba", porque dicen que todo lo que entra allí… "renace" con un nuevo dueño.
También es donde se encuentran las celdas.
Torreon de Vigia
Una escalera de cuerda lleva al nido del halcón, donde un vigía permanece día y noche. Desde allí se ve todo el horizonte y la línea del mar.
Tripulación
Hay gran cantidad de marineros y grumetes en el barco, estos últimos tienen un tiempo de gracia, si no cumplen las expectativas abandonan el barco en el primer puerto que fondeen.
Miembros destacados
Capitana: Amyra Arena
Primer oficial: Doran “Carroñero”
Contramaestre: Lyssa Arena
Artillero: “Gato” Salven
Navegante: Zarik el Lyseno
Médico y Cocinero: "Tres dedos" Marrin
Maestro de Armas: Khalem Daar
Leyes del Viento del Alba
"No somos piratas ni santos. Somos el viento entre ambos." — Amyra Arena, Capitana del Viento del Alba.
I. Del Mando y del Juramento
El Viento del Alba responde solo al mar, al viento y a su capitana, Amyra Arena, hija bastarda de Lord Tremond Gargalen.
Su palabra es ley. En su ausencia, el mando pasa al primer oficial Doran "Carroñero", y tras él, a la navegante Lyssa Arena.
La capitana gobierna, el primer oficial ejecuta, y la contramaestre mantiene el orden.
Quien embarque, sea marinero o noble, jura lealtad al barco hasta que sus pies vuelvan su tierra.
El que rompa juramento será marcado como traidor y arrojado al agua sin nombre ni oración.
La deserción en puerto o el abandono en combate se considera traición.
En el Viento del Alba no hay bastardos ni nobles: solo marineros.
Las mujeres y hombres de la tripulación son iguales ante las reglas. El mar no distingue género, solo valor.
II. Del Botín y la Sangre
El botín se reparte en ocho partes, tras separar la parte pertinente para la Casa Gargalen:
Dos para la capitana.
Una para oficiales.
Cinco entre los hombres y mujeres que remaron, pelearon o sangraron.
Nadie toma más de lo que gana, ni menos de lo que merece.
El botín hallado a escondidas será confiscado y el ladrón marcado.
Los prisioneros se entregan a la capitana o al primer oficial (nadie puede negociar por su cuenta)
El rescate se divide según el mismo reparto del botín.
Cualquier barco aliado recibe una décima parte de lo obtenido.
Los heridos en combate recibirán doble ración y parte íntegra aunque queden en tierra.
Los muertos del Alba tienen derecho a una moneda bajo la lengua y una ofrenda al mar. De tener familia se les entregara a ellos la parte correspondiente del botín mas un extra decidido por toda la tripulación.
Los esclavos capturados en el mar son liberados o rescatados, nunca vendidos.
Los esclavos liberados son libres bajo el pabellón del Viento del Alba, los que lo deseen pueden jurar a la capitana y unirse a bordo.
El Viento del Alba no comercia con cadenas. Quien lo haga, pierde la lengua y su parte del botín.
III. Del Honor y del Delito
Está prohibido en este barco:
La violación en cualquiera de sus formas.
El asesinato de niños, incluso enemigos.
El comercio o la captura de esclavos.
Solo una justificación aprobada por la capitana y el consejo de oficiales del barco puede permitir una excepción, y solo en tiempos de guerra o justicia.
Quien rompa esta ley será entregado al mar sin juicio ni compasión.
El Viento del Alba se rige en la libertad, no en la esclavitud.
IV. De la Justicia del Barco
Los crímenes se juzgan en cubierta, ante el viento y los ojos de la tripulación.
El castigo se dicta al amanecer, porque el sol debe ver lo que la noche ha escondido.
Las faltas menores (no estar en el puesto, desafío, robo leve) se pagan con látigo, amputación o pérdida de ración.
Las faltas mayores (traición, insubordinación o asesinato) se pagan con hierro o agua.
Los duelos por honor se permiten si hay testigos y aprobación de la capitana. Para el resto de trifulcas existen los puños.
Los oficiales pueden ser desafiados solo en tierra firme y con testigos.
Mentir en juicio equivale a mentir al viento. El castigo es silencio eterno.
Mentir a la capitana es pecado mayor, mentir al viento, imperdonable.
El licor se reparte solo tras el anochecer. Beber en guardia es falta grave.
La insubordinación o la desobediencia en combate se paga con la vida. En el mar, una orden dudada es un barco hundido.
V. Del Respeto al Barco y al Mar
Las supersticiones se respetan. Nadie se burla de los ritos del mar ni de los rezos a los dioses antiguos o nuevos.
Cada vela y cuerda tienen alma. Tócalas con respeto o no las toques.
Ningún marinero debe silbar durante la calma de la tormenta es tentar al mar.
Al primer sol, se honra al viento; al último, se brinda por los caídos.
El primer pez del viaje pertenece al barco. Se devuelve al mar como ofrenda al espíritu del viento.
Ningún muerto se arroja sin aceite, lienzo blanco y tres campanadas.
VI. De Invitados y Extranjeros
Los invitados viajan bajo protección del barco, pero deben obedecer las mismas leyes.
No dan órdenes, no tocan lo que no entienden, y no cruzan puertas cerradas ni abren cofres.
Quien daña a un invitado sin causa será juzgado como asesino.
Quien abusa de la hospitalidad del barco, será dejado en el primer puerto con los bolsillos vacíos.
VII. De la Libertad y del Viento
Nadie es esclavo del barco, pero todos pertenecen al viento.
Puedes partir cuando el viaje termine, con tu parte del botín y tu nombre limpio.
Si abandonas el barco en plena travesía, el viento borrará tu nombre de sus velas.
Solo el mar juzga lo que el viento perdona.
Mientras seas tripulante, el tiempo en tierra seguirás siendo un reflejo del Viento del Alba.
VIII. Ley de las Aguas de Dorne
El Viento del Alba responde a Costa Salada y a ninguna otra bandera, salvo orden directa de Lord Gargalen.
En aguas extranjeras, el barco actúa como embajada itinerante de Dorne, y su capitana como emisaria.
Los marineros dornienses tienen prioridad en reclutamiento, pero todo extranjero fiel puede ganarse su puesto con honor.
Ningún traidor al Viento del Alba puede hallar descanso bajo el sol de Dorne.