Tipos de Tirada
Todas las tiradas se hacen más o menos igual, independientemente de lo que se vaya a intentar. Sin embargo, la interpretación del éxito varía según el tipo de tirada. Se utilizan tres tipos de tiradas para la resolución de acciones. En todos los casos se realizan tirando tantos dados como el valor de la habilidad a usar, además de cualesquier dados de bonificación concedidos por especialidades y cualesquier modificadores positivos o negativos. El resultado de estas tiradas se compara con la dificultad de la acción para determinar si el personaje ha tenido éxito o no.
Tirada Básica

Una tirada básica es la tirada normal para realizar casi cualquier acción. Si en la mecánica del juego o en la descripción de la situación no se indica el tipo de tirada, se utiliza una tirada básica para resolver la acción.
- Tira tantos dados como el valor de la habilidad a usar.
- Tira los dados de bonificación otorgados por especialidades o trabajo en equipo.
- Descarta tantos dados como dados de bonificación hayas tirado, y luego suma el resultado de los dados restantes.
- Suma o resta los modificadores aplicables.
- Compara el resultado con la dificultad para determinar si lo has conseguido o has fallado.
Tiradas Básicas Prolongadas

Algunas acciones son tan complejas o tratan de conseguir tanto que se requiere más de una tirada para determinar su éxito. Si un personaje decide escalar un acantilado escarpado, podría necesitar varias tiradas de Brío para llegar hasta la cima; por otro lado, un maestre que investigue el linaje de una familia que afirma descender de los Fuegoscuro aspirantes al trono tendría que hacer múltiples tiradas de Conocimiento hasta dar con las pruebas que busca. Cada tirada realizada cubre un determinado lapso de tiempo. Una vez obtenida la cantidad requerida de éxitos, la tarea se da por concluida.
Competición
Las competiciones se dan cuando dos personajes se esfuerzan o compiten por alcanzar un mismo objetivo. Ambos personajes hacen sus respectivas tiradas contra la misma dificultad; gana el personaje que consiga superar la dificultad con mayor grado de éxito.
Conflicto

Los conflictos se usan ante todo en combate, guerras e intrigas; en general, para todo lo que funcione como un "ataque", ya sea dar una estocada con una espada, deslizarse en silencio sin ser detectado por un guardia o empleando una argucia para seducir a un noble. En la práctica, siempre que quieras "hacerle" algo a alguien has de efectuar una tirada de conflicto. A diferencia de las básicas o las de competición, en las que el personaje mide su capacidad de superar el reto y la complejidad de la acción, las tiradas de conflicto enfrenta directamente su habilidad a la de su adversario. La dificultad de estas tiradas es la Defensa de dicho adversario. Por lo general, la Defensa de un adversario es igual a 4 veces su rango en la habilidad que emplea para oponerse a tu "ataque":
Percepción contra Discreción, la virulencia de un veneno contra la Constitución, etc. Sin embargo, en caso de un combate, la Defensa del adversario es la suma de sus rangos en varias habilidades.
¿Quién hace la tirada?
Ante la perspectiva de tener que realizar una tirada de conflicto, es habitual que no esté muy claro quién tiene que hacer la tirada y quién ha de defenderse contra ella. Por ejemplo, supongamos que un personaje intenta esconderse para que un guardia no lo encuentre. Para determinar quién debe hacer la tirada hay que decidir cuál de los dos personajes es el adversario activo. Si el guardia está buscando activamente al personaje, que simplemente se limita a mantenerse en las sombras o esperar dentro de un armario, es el guardia quien debe hacer la tirada. Por otro lado, si un personaje intenta colarse a hurtadillas por detrás de un vigilante, el personaje deberá hacer una tirada de Discreción contra el valor pasivo de la Percepción del vigilante.
Conflictos simultáneos
Hay ocasiones en las que los adversarios se "atacan" mutuamente al mismo tiempo. En estos casos ambos personajes deben hacer una tirada, y el que obtenga el resultado más alto gana el conflicto. Volviendo al ejemplo del personaje oculto y el guardia que lo busca, si el primero intenta deslizarse en silencio para eludir al guardia, ambos tendrían que hacer tiradas de sus respectivas habilidades, y la victoria sería para el personaje que sacara el resultado más alto.