Protocolos para Invitados en una Casa Noble
Entrada y Presentación
Todo invitado debe ser anunciado. Un heraldo, escudero o sirviente del castillo anunciará su llegada. La fórmula habitual es:
“[Nombre completo], de la Casa [Apellido], Señor/a de [lugar], viene en son de paz a esta casa.”
Vestimenta adecuada:
Los invitados deben vestir los colores y símbolos de su propia casa o, si son vasallos, de su señor. Las armas deben ser entregadas al entrar, salvo permiso especial.
Primera reverencia:
Al entrar al salón o ante el señor/a de la casa, se hace una reverencia formal.
- Caballeros: rodilla levemente flexionada.
- Damas: inclinación del torso y cabeza.
- Menores o bastardos: cabeza gacha, sin palabra hasta ser hablados.
Conducta en el Castillo
Acceso restringido:
Las cámaras privadas (habitaciones nobles, torreón, criptas) no deben ser visitadas sin escolta o permiso directo.
Desplazamiento con guía:
Un escudero, guardia o sirviente suele asignarse a cada huésped para que no deambule sin rumbo.
Tradiciones y respeto:
Cada casa tiene sus propias costumbres, siempre han de ser respetadas aunque no sean compartidas.
Sirvientes y Servicio:
Deben ser tratados con respeto, no se tolerara un trato humillante o agresivo hacia ellos.
Regalos al llegar (opcional pero honorable):
Los huéspedes de alto rango suelen traer un presente simbólico:
- Botella de vino raro
- Rollo de seda
- Espada menor grabada
- Libro antiguo
- Animal adiestrado
Interacción con el Señor de la Casa
- Nunca se habla primero. Se espera a que el anfitrión dé la bienvenida.
- En el salón del consejo:
- Si se invita a opinar, debe hacerse con mesura y respeto. Ningún invitado debe contradecir públicamente al señor de la casa salvo que tenga igual rango.
En las comidas:
- El señor o señora se sirve primero.
- Nadie brinda hasta que lo haga el anfitrión.
- No se abandona la mesa sin excusarse.
- No se dirige la palabra a nobles mayores sin ser aceptado.
Responsabilidades del Invitado
Discreción:
- Lo que se ve o escucha en la casa no debe repetirse.
- Romper esta norma puede causar una enemistad de sangre.
Agradecimiento formal:
- A la partida, el invitado debe despedirse del señor personalmente y, si puede, dejar un gesto de gratitud (una carta, un broche, una bolsa de monedas para el templo local).
Reciprocidad:
Si el anfitrión visita en el futuro la tierra del invitado, deberá ser tratado con igual o mayor cortesía.
Faltas Graves y Consecuencias
Faltar al respeto al señor, hablar fuera de turno o rechazar una hospitalidad directa puede resultar en:
- Expulsión inmediata.
- Duelo de honor (si la ofensa es pública).
- Notificación al señor feudal del infractor.
- En casos extremos, reclusión o juicio bajo el derecho local.
Notas Adicionales
En bodas o funerales:
El protocolo es aún más riguroso. Los invitados se alinean por orden de rango y no deben opacar a la familia anfitriona.
Para septon/a, maestres o artistas:
Aunque son respetados, no deben tomar asiento en las mesas nobles sin invitación directa.