Ir al contenido

Diferencia entre revisiones de «Nido de Cuervos»

De Wiki de Tormenta de Acero y Sangre
Sin resumen de edición
Sin resumen de edición
Línea 8: Línea 8:
}}
}}


Es un castillo ubicado en las Tierras de la Tormenta, en el límite occidental del [[Cabo de la Ira]] al sur de [[Bastión de Tormentas]].
Nido de Cuervos es el asentamiento de la [[Casa Morrigen]]. Es un castillo ubicado en las Tierras de la Tormenta, en el límite occidental del [[Cabo de la Ira]] al sur de [[Bastión de Tormentas]].


=== El pasado ===
=== El pasado ===
Línea 39: Línea 39:


[[Categoría:Lugares]] [[Categoría: Lugares de Tierras de las Tormentas]] [[Categoría: Tierras de las Tormentas]]
[[Categoría:Lugares]] [[Categoría: Lugares de Tierras de las Tormentas]] [[Categoría: Tierras de las Tormentas]]
Nido de Cuervos es el asentamiento de la [[Casa Morrigen]].

Revisión del 17:46 27 dic 2025


Nido de Cuervos
📍 Localización: Tierras de la Corona, Poniente
🏷️ Tipo: Castillo
🏛️ Gobierno: Casa Morrigen
Religión:

Nido de Cuervos es el asentamiento de la Casa Morrigen. Es un castillo ubicado en las Tierras de la Tormenta, en el límite occidental del Cabo de la Ira al sur de Bastión de Tormentas.

El pasado

Viejas y nuevas costumbres

El Camino a Nido de Cuervos

Orografía del Terreno

El acceso a Nido de Cuervos discurre por un terreno seco, duro y pedregoso. No existe un camino ancho y continuo, sino una senda irregular que se estrecha con frecuencia y obliga a avanzar en fila. En varios puntos el trayecto bordea barrancos pronunciados, sin protecciones ni margen de error.

Gran parte del recorrido atraviesa cañones y pasos encajonados, lo que limita la visibilidad. A menudo no se puede ver más allá de unos pocos metros por delante, ni distinguir con claridad por dónde continúa la senda hasta estar prácticamente encima. El sonido rebota en las paredes de roca, dificultando identificar su origen.

En las paredes del cañón y en las zonas más elevadas se observan cuevas y oquedades naturales. Algunas muestran señales de uso reciente, aunque no se distingue quién o qué las ocupa. El entorno es muy favorable para emboscadas: abundan los puntos elevados, las curvas cerradas y los lugares donde un grupo podría atacar desde posiciones ventajosas.

Hay tramos en los que avanzar a caballo resulta inseguro. En esos puntos es necesario desmontar y continuar a pie, llevando a los caballos de las riendas para evitar caídas o accidentes. El terreno es irregular y las piedras sueltas dificultan el paso.

El camino cruza varios arroyos poco profundos, que discurren entre piedras redondeadas por la erosión. El agua es clara y escasa, apenas alcanza la suela de las botas, pero el lecho es resbaladizo y obliga a avanzar con cuidado.

En conjunto, el trayecto es lento, incómodo y tenso, y transmite de forma constante la sensación de que el terreno favorece a quienes lo conocen bien. Llegar a Nido de Cuervos sin guía resulta difícil y peligroso.

La noche

Cuando el sol termina de ocultarse, la luz de la luna y las primeras estrellas empieza a reflejarse en los elementos más bajos del terreno. Los arroyos, antes discretos, se hacen visibles como franjas claras, y el agua adquiere un tono plateado al moverse entre las piedras redondeadas. Cada cruce destaca ahora más que durante el día y resulta sorprendentemente fácil de identificar.

Con la llegada de la noche, en varias oquedades y entradas de cuevas aparecen luciérnagas. Al principio son pocas, pero pronto forman pequeños grupos de puntos luminosos que señalan cavidades y salientes de la roca. No iluminan el entorno, pero aportan referencias visuales constantes y rompen la oscuridad del camino.

En las zonas más bajas, el descenso de la temperatura trae una niebla ligera, que se mantiene a ras del suelo y se desplaza lentamente entre las piedras. La niebla atenúa los contornos duros del terreno y hace que los reflejos del agua y la luz de las luciérnagas destaquen aún más.